Desde que la humanidad existe también coexisten los sistemas de privilegio. Vinoble no fue una excepción y nuestras acreditaciones nos clasificaban con colores. A pesar de tener una con fondo azul, que me caracterizaba como sumiller de CyL, y otra en el reverso con fondo verde, que me acreditaba como corresponsal de guerra de la Cadena SER, de poco sirvieron para allanarme el acceso a las catas de Château d'Yquem. La cartulina amarilla brillaba como la Visa Oro y por desgracia no colgaba de mi cuello. Objetivo incumplido. Intentaré informar de éste mítico vino aunque nunca pase por mis labios. La conciencia es osada.
Pero las jornadas vinobiliares dieron para mucho. En ésta última edición brillaron con luz propia las “malvasías” blancas y delicadas de las Denominaciones de Origen Canarias, aclarando para muchos enochalados el porqué las llaman las islas afortunadas. Para recordar: la complejidad de El Grigo Malavasía Dulce D.O. Lanzarote , flores, frutas, herbáceos por delante y por detrás, paso en boca ligeramerte ácido y fugaz que vuelve sorpresivamente y con insistencia. También, el Testamento Malvasía Dulce, D.O.
Abona, cuyo nombre bíblico nos hace sospechar que ésta es la sangre de Cristo y que la catarán los curas oficiando una misa para su disfrute, pues es lo mínimo que se merece. (Conrado, ¿tú no ibas pa fraile? Lo que te perdiste, amigo).
Nobleza obliga a mencionar el naturalmente goloso Domínguez Malvasía Clásico, D.O. Tacoronte-Acentejo, que mi nuevo amigo Carlos G. González Glez. personalmente sube al cielo para literalmente hacerle aterrizar en las mesas de los elegidos. Y por último el 33 años de barrica Mozaga 75, D.O. lanzarote, los años que necesitó nuestro salvador en redimir al mundo, los mismos que necesita la uva moscatel para transmutarse en esencia de volcán.
Para los que catararon por vez primera las vendimias tardías de la “Riesling” alemana recordarán siempre el día en que se paró el tiempo. Entre los Auslese, Beerenauslese, Trockenbeerenauslese y los Icewine alemanes de la VDP. Die Prädikatsweingüter destacar el Scheurebe Beerenauslese 1988 de Weingut Dr. Bürklin-Wolf, D.O. Pfalz, algo memorable. Buscaré con ahínco el distintivo del águila con el racimo en los cuellos de sus estilizadas botellas.
Los amantes de los vinos botrytizados, aquellos que son tocados por el hongo mágico que pudre la uva noblemente, disfrutaron de lo lindo con Tokajs y Sauternes. Nuestros generososos, olorosos, amontillados y dulces gozaron de un gran número de muestras aunque menos numerosas que sus fieles. Y entre los tintos dulces tocamos el cielo con las “garnachas” de la AOC. Maury y de la AOC. Banyuls, enclavadas en el interesante y sorprendente Roussillon francés. Para el recuerdo quedan todos los amables representantes que nos regalaron no sólo sus productos, también su filosofía. Entre todos los vinos y sus personajes nunca olvidaré los de Domaine Pouderoux, D.O. Maury, ni del anciano que me obsequió con una botella de su Hors d'Age y un halago agradable por imposible: "tu seras un journaliste universel" (tu serás un periodista universal) .
En los principios extravié mi libreta roja. No la extrañaré tanto como lo que se me perdió en Jerez de la Frontera. Dos trocitos de mi corazón. Uno lo recojió Marina a los pies de la Catedral y lo mantiene a salvo en su memoria. El segundo se nos escurrió del susto y rodó escaleras abajo hasta que rompió en fina arena. Ahora rodarán sus granos animados por el viento y recorreran las estrechas calles jerezanas. Fué lo mejor. Si lo hubieramos atrapado seguramente lo hubieramos quemado y fumado.

