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domingo, 13 de abril de 2008

Tendrás buen tino si eliges vino salmantino.

Me gustaría pensar que la expresión que utilizaba en mi infancia "tienes buen tino" para expresar acierto o suerte tuviera su raiz en el mundo del vino. ¿Sería síntoma de afortunado el tener un buen depósito o "tino" que diera un vino excelente? ¿O el acierto, más bien, vendría por un elaborador que se tomaba más en serio eso de la higiene?

Si tenemos algún licenciado en la sala, por favor, que se manifieste y aclare estas y otras dudas.Si la expresión ni siquiera existe o es inapropiada para que la pronuncie un niño entonces corrijo y titulo: Acertarás y serás afortunado si eliges vino salmantino.


Porque mucho ha cambiado el panorama vitivinícola de la provincia desde que hacíamos rondas por Van Dick con vino peleón y ahorraba, manteniendo la ingesta de cafeína-alcohol equilibrada, con fabuloso calimocho ("símsom" en mi pueblo) de vino de los Arribes cuando la economía no daba para cubatas de Johnnie Walker. Hoy Salamanca posee junto a Zamora, una D.O. Arribes y en la Sierra de Francia productores y elaboradores avanzan con paso firme hacia la figura de calidad.


Los actores de la D.O. Arribes trabajan duro para convertir sus vinos en algo parecido a la D.O. Priorato pero en el Duero. Y no sólo porque la orografía condiciona en ambas el rudimentario trabajo precisando de animales para vendimiar en los dispersos bancales. Además de la heroicidad para producir la Juan García en la primera y la Garnacha en la segunda también comparten una marcada mineralidad que les confiere un terroir extremo y único en cada caso. Ahora falta que el consumidor asimile su singularidad y pueda apreciar el potencial aromático de ésta variedad a la que haré un marcado seguimiento si su accesibilidad me lo permite.


Respecto a los vinos de la Sierra de Francia he de decir que sólamente probé hace muchos años el primer Tiriñuelo. Me llamó la atención la variedad de uva Rufete. Aún recuerdo que poseía una personalidad evidente. Me pareció una especie de protovino, lo que debieron tomar nuestros antiguos ancestros cuando las viñas eran parras y la uvas eran bayas. El aroma era tan potente como agreste. Y en la boca era un rudo néctar donde debieron morir incluso las levaduras que, de sobrevivir, se habrían encargado de convertir el ácido málico en láctico. En definitiva, sólo apropiado para héroes inmortales. O para dioses como Robert Parker, puesto que dos de los vinos que se producen en esta zona han llamado su atención. Esto si que me tiene inquietado, por lo que también seguiré estrechamente a estos caldos. http://www.nortecastilla.es/20080412/castilla-leon/garcivino-avanzadilla-tintos-salmantinos-20080412.html


Para terminar una anécdota. Durante una presentación de los vinos de los Arribes por parte del gerente de la Denominación de Origen, Carlos Capilla, éste nos indico que algunos elaboradores se plantearon incluir el asno como sello promocional. Aquello me pareció algo fantástico. Podría cambiar el tan habitual "Fermentado en barrica de roble americano" o "Crianza en barrica de roble francés" por algo más original como "Transportado en borrica de Aliste". Seguimos sin inventar nada. Y si no me creen pregúntenle a Juan Valdés.


Para mi buen amigo Chuchi Rubio de Plasencia.